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Mariano Mayer: “Queremos que nazcan más empresas en todo el país”

  • Foto del escritor: Clara Bosch
    Clara Bosch
  • 7 nov 2018
  • 6 Min. de lectura

Actualizado: 26 jun 2020

El secretario de PyME de la Nación analiza la situación actual y afirma la importancia de las PyME para combatir la pobreza. Reconoce que este año fue difícil pero defiende que el 2019 va ser mejor: “El año que viene va ser el año de la exportación”.


“Existen todavía muchos empresarios con una mirada escéptica y temerosa del gobierno y la AFIP”, reflexiona el funcionario. Foto: Clara Bosch

Los números de la economía argentina asustan. Tanto a los que entienden de esta materia como a los que solo hacen cuentas para pagar la factura de luz y hacer magia en el supermercado. Las tasas a las que hay que temerles no paran de crecer, como la inflación, que acumula cerca de un 40% en lo que va del año. Y ni hablar de la pobreza. Esos son números que duelen escuchar: 3 de cada 10 argentinos son pobres.


El secretario de Emprendimientos y PyME (pequeñas y medianas empresas) de la Nación, Mariano Mayer, explica que el desafío más grande que se propuso el Gobierno es bajar la pobreza y defiende: “La forma de hacerlo es generando empleo en el sector privado”. Mayer está convencido de que las PyME son centrales para revertir la situación: cerca del 70% del empleo formal es generado por estas empresas. Sin embargo, las más de 800 mil PyME de la Argentina atraviesan un momento complejo. La presión impositiva, la falta de inversiones, la caída del consumo y la inflación creciente hacen que sobrevivir en el contexto actual sea toda una hazaña.


El secretario también reconoce otros problemas, como la concentración de estas empresas en cinco provincias: cerca del 74% de ellas se encuentran en la región pampeana. Además, diagnostica que la creación de PyME está estancada, no hay diferencia entre las que nacen y las que mueren. El funcionario sostiene: “Queremos que las PyMES crezcan pero que también sean más por todo el país”. Y si bien se muestra positivo, también reconoce: “Todavía hay un montón de cosas para mejorar”.


¿Cuáles son los ejes sobre los que están trabajando desde el ministerio?

La Argentina tiene un problema de competitividad de la economía y de productividad de sus empresas. La competitividad en relación con la agenda micro tienen que ver con cuatro temas: presión fiscal, costos laborales (no salariales), financiamiento y burocracia. Estamos trabajando sobre los cuatro. Por ejemplo, con la Ley PyME bajamos los impuestos, algo que continuó la reforma tributara. Aprobamos la Ley de ART. También se agilizó el proceso para que las SGR generen un aval y haya mayor inclusión financiera. Y en materia de burocracia, se avanzó en la digitalización de la mayoría de los trámites frente al Estado.


Esta agenda de competitividad y productividad es clave. Si no, por más que nazcan muchas empresas, van a llegar a un punto donde la burocracia los empiece a afectar y van a terminar atrapadas en ese circulo vicioso y muriendo.


También queremos que nazcan más empresas en todo el país. Las empresas nacen en ecosistemas. Talento hay, lo que faltan son los ecosistemas y las condiciones para que puedan crecer en las provincias. Estamos trabajando para fomentar los ecosistemas con todo el país. Aprobamos la Ley de Emprendedores y estamos trabajando en las SAS, también estamos con los clubes de emprendedores. Y por supuesto, el acceso a financiamiento.


“Creemos que el año va a terminar con bases sólidas para apuntar al crecimiento en 2019”

¿Creés que hay cierta reticencia por parte de los gobiernos provinciales y municipales para adherirse a las leyes de desarrollo de PyME?

Cuando uno habla con las provincias, ellas reclaman que tiene un problema de recursos. Pero varias están empezando a tomar conciencia de que el marco normativo provincial y municipal es importante. Tuvimos un avance con el pacto fiscal, se acordó una baja progresiva de los ingresos brutos. Sin embargo, al día siguiente, 14 provincias subieron los ingresos brutos en los sectores en los que no se haba comprometido a bajar.

Poco a poco, los gobiernos provinciales y municipales toman conciencia. Pero es importante que las mismas PyME también reclamen.


¿Qué le dirías a los emprendedores para que no caigan en el empleo y actividad en negro, teniendo en cuenta el contexto de alta carga impositiva?

Es cierto, el 40 % de la economía está en negro. Es una realidad comprensible con la carga impositiva actual. Crecer en blanco es muy difícil, sobre todo para el que comienza. Además, cuando ya se arrancó en negro es más difícil salir.

De todas maneras, ya avanzamos en algunos aspectos, como con la reforma tributaria. Pero creemos que todavía hay un espacio para trabajar. La burocracia tiene que ser mas sencilla, estar en blanco debe ser fácil. También, la nueva Ley PyME apunta a acompañar el crecimiento en blanco. Queremos que sea un sistema más progresivo.


¿Cuál es el plan para bajar las tasas?

Las altas tasas están asociadas a la crisis cambiaría, por un problema de credibilidad de los mercados internacionales y restricciones a los países emergentes. Argentina tenía que resolver el problema de déficit fiscal e inflación. Lo queríamos hacer con gradualismo. Pero el mundo dejó de creernos y se tuvo que acelerar. Por eso, este presupuesto que se esta votando acelera los tiempos. La prioridad hoy es la macro, equilibrar el presupuesto para trabajar con la inflación. En la medida que la inflación empiece a ceder (que ya está empezando) se irán bajando la tasa. El año que viene vamos a empezar con una macro más estable y tasas que tengan sentido con respecto a una agenda productiva.

Para contener la situación y que no se corte la cadena de pagos aseguramos cierta tasa de capital de trabajo con tres medidas: línea de descuento de cheques en los bancos con tasas subsidiada, constitución de un fondo para darle liquidez al mercado de capitales, y estamos actuando sobre los impuestos.


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¿Cómo creés que finaliza este año?

Fue un año muy duro, con dos momentos diferenciados. Un comienzo de año muy bueno, con mucho crecimiento y mucha inversión. Después, la crisis nos pegó fuerte. Pero creemos que el año va a terminar con bases sólidas para apuntar al crecimiento en 2019.


Por otro lado, fue positiva la corrección del tipo de cambio. Es más competitivo y nos está dando el impulso para ponerle el foco a la exportación. Argentina no tenía cultura exportadora: se exportaba lo que sobraba y eran muy pocas las empresas que lo hacían. Además, en los últimos años habían dejado de exportar muchas PyME por la burocracia, éramos uno de los países mas cerrados del mundo. Queremos que en la cultura empresaria esté pensada la exportación desde el primer momento. Por eso también creamos Argentina Exporta.


Ya estamos viendo cambios. Hay tres factores que ayudan: el tipo de cambio, el Exporta Simple y una Latinoamérica que tira mucho. Creemos que el año que viene va ser el año de la exportación. Eso va a traer una balanza comercial positiva y generar los dólares que hacen falta para tener una macro mas estable. Necesitamos generar más exportaciones, más divisas y de más sectores.


¿No es contradictorio hablar de crecer en exportaciones después de haber aplicado las retenciones?

En el momento de crisis, la prioridad era estabilizar la economía, poder plantear un presupuesto creíble y lograr el acuerdo con el FMI. Se tomó esa medida extrema porque no había otra forma de hacerlo en el poco tiempo que teníamos. Para nosotros fue algo que va en contra de todo lo que pensamos, pero no había otra opción. En la mayoría de los casos hubo bastante comprensión de los sectores. Se aseguró en el presupuesto que es solo por dos años, fijando un tope en peso. Por otro lado, es una medida que se tomó después de una subida del dólar de casi el doble. La mayoría de esa retención se cubrió con el tipo de cambio. Pero es por dos años, para estabilizar. Después la agenda va a seguir por quitar todas la trabas posibles a la exportación.


¿Cuáles son los desafíos del 2019 para seguir avanzando?

Tenemos leyes por delante: la Ley Emprendedores, la Ley PyME. También la aplicación del resto de la normativa y la federalización de todas las herramientas. Creemos que todos los sectores son viables o, por lo menos, nichos. Hay sectores que ya compiten en el mundo, como el agro o los servicios basados en el conocimiento. Hay que seguir acompañándolos. Pero existen otros en los que se puede avanzar, para que logren mejor productividad, se vuelvan más competitios, y se abran a los mercados. Estamos trabajando en todos los sectores, entendiendo las distintas realidades de cada uno y las distintas realidades dentro del país.


Tenemos herramientas para trabajar transversalmente con todos los sectores. Para identificar problemáticas es fundamental tener el contacto directo con los empresarios. Es por esto que se arman mesas de productividad con ellos.

Y por supuesto, mucho impulso a las exportaciones.


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* Nota escrita para la materia Producción Discursiva de la carrera Licenciatura en Comunicación Social de la Universidad Austral.



 
 
 

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©2019 por Clara Bosch.

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